08 octubre 2008

El virus de la fe



"¡Pero Él te ama!"

Genial. Este hombre es George Carlin y os recomiendo que veáis todo lo posible de él.

Como veis, hoy voy a arremeter contra las religiones. Contra todas, porque no hay una que me haga reír más que otra. Sé que algunos de mis amigos son algo religiosos, incluso algunos tienen sus propias creencias. A vosotros os pido que no os enfadéis conmigo, please, porque, como dijo alguien una vez, no es mi culpa que tengáis unas creencias tan graciosas ;)

Y con todos vosotros Bill Maher, otro genial cómico:




De nuevo el señor Carlin:


Y terminaré con algo en plan serio. Primero con una gran mujer, Ayn Rand:


Y finalmente con las palabras de un gran hombre, Richard Dawkins:
La gente a veces dice "debe haber algo más que solamente este mundo, que solamente esta vida". ¿Pero cuánto más quieren? Vamos a morir y eso nos hace afortunados. La mayoría nunca va a morir porque nunca va a nacer. El número de gente que podría estar aquí en mi lugar, excede el número de granos de arena del Sahara. Si piensa en todos los modos en que nuestros genes podrían permutar, Ud. y yo somos grotescamente afortunados de estar aquí. [...] Tenemos el privilegio de estar vivos y deberíamos aprovechar al máximo nuestro tiempo en este mundo.


Qué triste. Con lo fascinante que es el mundo de por sí, y tanta gente perdiendo el tiempo creyendo fantasías.

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04 febrero 2007

Philip K. Dick

He aquí mi escritor favorito. Todos habéis visto películas basadas en alguna de sus novelas: Blade Runner, Minority Report, Desafío Total,... y muuuchas más.

Pero ¿qué es lo que me gusta tanto de este escritor? Su forma de escribir, su sentido del humor, su imaginación desbordante,... y él mismo como persona.

Mi interés por él empezó por sus novelas, claro. Sobre todo por ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas? en la que se basó la película Blade Runner. La película no tiene casi nada que ver con el libro aunque ambas son obras maestras por motivos distintos. A partir de esa novela leí otras como Ubik y algunos cuentos cortos. Pero, sin duda, la obra con la que más disfruté y la que se ha convertido en uno de mis libros favoritos (incluso lo he leído varias veces) es Radio Libre Albemut.

Radio Libre Albemut engloba los principales temas en la obra de Dick: paranoia, realidades alternativas, represión política, contacto con "entidades" superiores,... Pero lo que más me llamó la atención fue que gran parte de lo que cuenta es autobiográfico. Más exactamente, uno de los dos protagonistas es él mismo (con nombre y apellido, vamos). Claro, en la novela aparecen ciertos pasajes fantásticos que de ningún modo pueden ser ciertos... Pero al investigar un poco sobre Philip K. Dick me topé con que ¡algunos de los hechos imposibles que relata en su libro los experimentó en la vida real! "Eso no es posible", me diréis. Y yo estoy de acuerdo, obviamente, pero...

Resulta que un día, mientras se recuperaba de una extracción de muelas, Philip K. Dick empezó a tener visiones. Primero luces y figuras geométricas, pero más tarde llegó a tener visiones de la antigua Roma (vió incluso a Jesucristo). Afirmaba que vivía dos vidas a la vez, una la suya y otra como "Tomás" un cristiano perseguido por los romanos en el s. I D.C. A partir de entonces, Philip K. Dick dedicó su vida a intentar racionalizar los hechos para darles una explicación lógica. Una de las teorías que tejió Dick es que estaba en "contacto" con una inteligencia superior a la que él bautizó como SIVAINVI (Sistema de Vasta Inteligencia Viva).

Se dice que Dick experimentó muchas veces con drogas alucinógenas. Muchos le han acusado de que sus novelas han sido influenciadas por ello, aunque él siempre lo negó (incluso en la propia novela Radio Libre Albemut negando incluso que hubiera probado las drogas). Hay quienes pensaron que las visiones se debieron a breves crisis psicóticas lo cual es totalmente posible.

También hay quienes han pensado en la esquizofrenia, pero esta enfermedad le hubiera impedido escribir toda su obra, ya que un esquizofrénico es incapaz de un proceso creativo continuado. La obra de Philip D. Dick mejoraba siempre en estilo y creatividad lo cual sería imposible si padeciese esquizofrenia, que es un freno absoluto para una obra coherente. Además, la esquizofrenia paranoide (que es el diagnóstico que muchos le dan) imposibilita las relaciones de amistad cosa totalmente opuesta al Dick que se conoce, con la casa llena siempre de amigos.

Pero ahora viene lo mejor...

Las crisis que sufría Dick dieron lugar a situaciones un poco... inexplicables (cito de la Wikipedia):

En una ocasión, durante un contacto con SIVAINVI, Dick advirtió que su hijo corría el peligro de morir a causa de una enfermedad no diagnosticada. Los chequeos rutinarios del bebé no descubrieron ningún defecto ni enfermedad. Sin embargo, Dick insistió en que se le efectuasen pruebas más exhaustivas para estar seguro de la buena salud de su hijo. El médico terminó por aceptar, a pesar de que el niño no presentaba síntomas de ningún tipo. Durante el examen los médicos le descubrieron una hernia inguinal, que le habría matado de no haberse operado rápidamente. El niño sobrevivió gracias a la operación, que Dick atribuyó a SIVAINVI.

Otro suceso extraño fue un episodio de glosolalia. La esposa de Dick transcribió los sonidos que le oyó pronunciar, y Dick descubrió más tarde que se trataba de un antiguo dialecto griego, que nunca había estudiado.


Ahí queda eso.

Bibliografía:
Os recomiendo que leáis:
Wikipedia: Philip K. Dick
Sitios de Ciencia Ficción: Philip K. Dick
Página Oficial de Philip K. Dick (en inglés)
Podéis bajar sus relatos y novelas en
La Página Preservadora

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03 febrero 2007

Ilusionismo y escepticismo

Algunas veces se nos ha acusado a algunos ilusionistas (sobre todo a aquellos magos que nos dedicamos a los efectos mentales) de sembrar la creencia en los poderes y los fenómenos paranormales. Es posible que alguna "oveja negra" se haya descarriado en algún momento pero en general, por lo que yo conozco, somos los magos los primeros que señalamos a los farsantes e impostores.

Esto viene a cuento por la siguiente carta:

CARTA A LAS SOCIEDADES DE ILUSIONISTAS
Andrés Carmona Campo

Desde hace varios años, venimos observando con preocupación como de vez en cuando son noticia las andanzas de ciertos ilusionistas (sobre todo mentalistas) que, basándose en los secretos y técnicas de su arte, se dedican a hacer creer y difundir que poseen auténticos poderes psíquicos, extrasensoriales, espiritistas o paranormales (telepáticos, telequinésicos, clarividentes, etc.). A nuestro modo de ver, dicha actitud no sólo supone un abuso claramente inmoral de la buena fe, credulidad o ingenuidad de algunas personas, sino un auténtico fraude y estafa a quienes creyendo en esos ilusionistas-mentalistas se dejan llevar por su palabrería y por las “pruebas” de sus poderes que, ustedes mejor que nosotros, bien saben que no se trata nada más que de técnicas y recursos de los habitualmente utilizados en ilusionismo. A nuestro modo de ver, este uso de las técnicas ilusionistas para inducir, o hacer creer directamente, en la autenticidad de supuestos fenómenos paranormales, espiritistas o similares, resulta tan reprochable como el uso que un tahúr pudiera hacer de las técnicas cartomágicas en las mesas de juego de un casino, o un trilero en plena calle.

Nuestra preocupación no sería tal si este uso ilegítimo de las técnicas ilusionistas fuese esporádico o meramente anecdótico, pero hemos podido comprobar cómo aumenta el número de ilusionistas-mentalistas que están recurriendo a estos ardides para, con menos notoriedad, pero no menor daño, engañar y fomentar la irracionalidad en ámbitos más reducidos pero, en algunos casos, de un modo deshonestamente rentable para ellos.

Dado nuestro interés en la divulgación del pensamiento crítico y científico, y en el escepticismo hacia todas las afirmaciones extraordinarias, sobrenaturales o paranormales, le hacemos llegar esta comunicación para que la difunda entre sus asociados y en su ámbito de su influencia, para que sea conocida y debatida, pidiéndoles además su colaboración en la extensión del pensamiento crítico y racional. Estamos convencidos de que serán ustedes quienes más preocupados estén por el mal uso que algunos están haciendo de su arte de ilusionar, por el daño que hace a su afición y en muchos casos profesión, y es por eso que les pedimos también su colaboración para el fomento y la extensión del pensamiento crítico y racional. Como no es necesario que le explique, el ilusionismo y las ciencias han ido de la mano en muchas ocasiones, y muchos ilusionistas no han sido sino científicos que han ideado sus efectos basándose en los principios y leyes de la física o la química, como por ejemplo hacía Robert-Houdin. Del mismo modo, ilusionismo y pensamiento crítico también se han aliado en la oposición a las supersticiones, las supercherías y los embaucadores de turno. Baste citar como ejemplos históricos al gran enemigo de farsantes y espiritistas que fue Harry Houdini, a John Nevil Maskelyne, que desenmascaró a los hermanos Davenport, o más recientemente en nuestros días, a James Randi que demostró el fraude Uri Geller. Siguiendo la senda de sus pasos, les instamos a debatir estos asuntos en sus Congresos, Conferencias, Publicaciones y Foros de Debate, y si lo creen conveniente, a tomar las medidas necesarias que consideren oportunas, por el prestigio del ilusionismo y por la extensión del pensamiento crítico.


La verdad es que no tengo ni idea en nombre de quien habla, ni a quien acusa.

Lo malo es que muchas veces, los ilusionistas tenemos que confiar en el público y pensar que va a saber que nada es lo que parece por imposible que parezca. Como decía un compañero de La Dama inQuieta es como si al principio de cada película hubiera que recordar que nada de lo que van a ver es real, que la gente no muere de verdad en la película, etc. cosa que destruye todo la "atmósfera mágica" (que diría Ascanio) justo al comenzar.

Al ver a un ilusionista hay que saber que es alguien que crea ilusiones igual que cuando vas al teatro o al cine sabes que no vas a ver nada real (a menos que vayas a ver un documental, claro). Lo bueno es que mientras que ves el espectáculo te puedes dejar llevar y creer por un momento que todo es posible (aunque algunos se empeñan en buscar un "truco"... peor para ellos). Luego, cuando bajamos del escenario tenemos que tener cuidado en que el espectador se lleve a casa el mejor "gustillo" posible, pero hay veces (a mí me ha pasado muchas) que tienes que aclarar a alguna persona que lo que has hecho no es fruto de unas "energías especiales" o cosas así. Yo, además, lo digo al comenzar mi espectáculo porque es parte de la presentación, pero aún así hay gente que no quiere creerlo.

Como muestra del trabajo que hacemos los ilusionistas por desenmascarar a los farsantes he aquí mi amigo Luis Pardo, mentalista, que va a participar en un charla en Barcelona titulada Los Poderes de la Mente (http://escepticos.blogalia.com//trackbacks/46823).

También está James Randi, como mencionan en la carta. Por cierto, Uri Geller no dice ser un ilusionista y ahí reside el problema. Él, al contrario que la mayoría de los magos, quiere hacer creer que tiene poderes de verdad (de forma burda y sin ningún tipo de meta artística).

Seguiremos hablando del tema...

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